Dos canciones le bastaron a Harry Nilsson, desaparecido el 15 de enero de 1994 en Nueva York, a consecuencia de un ataque al corazón, para alcanzar ese hueco que reserva la música a los intérpretes especiales.
La primera de ellas formaba parte de la banda sonora de la primera película rodada en los Estados Unidos por el director británico John Schlesinger
Enterate Fuerza De Dios Tu Radio Amiga!
